Nuestras Fechas (II): 25-J en Santiago
Hoy en día, es difícil imaginar unaconcentración falangista en Barcelona el 11 de septiembre, cuando todos los partidos separatistas hacen un alarde de sus fuerzas con motivo de la Diada. Los diversos nacionalismos que intentan trocear España tienen días fetiche en los que se juntan y demuestran su mayor o menor pujanza: Villalar, Aberri Eguna...
En el caso gallego, es el 25 de julio, festividad de Santiago, patrón de España; convertido en Día de la "patria gallega". Durante años un puñado de falangistas encuadrados en FEI se manifestaron megáfono en mano y prestos a la defensa, a pocas calles de miles de separatistas rabiosos de no poder monopolizar una fecha que es patrimonio de todos los españoles.
En unas calles que el separatismo consideraba como suyas, cientos de adhesivos como este daban testimoniode que Galicia no se resignaba a ser "Galiza". El precio del adhesivo es de 2 euros.
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ANEXO (tomado de la antigua página del FES):
En 1992 Falange Española Independiente y el FES de Galicia empezaron la convocatoria en Santiago de Compostela de un Acto de Afirmación Nacionalsindicalista que, al final, se vendría celebrando cada 25 de julio hasta la actualidad, siendo la convocatoria más veterana que -al margen de las ya tradicionales fechas del 9 de febrero, 29 de octubre y 20 de noviembre- celebra el falangismo sin haber faltado nunca a la cita.
Ese primer acto compostelano de 1992 tenía como marco -como hoy en día- a una ciudad tomada por los actos nacionalistas de todo tipo (el nacionalismo gallego reivindica el 25 de julio como "Día de la patria gallega"), desde los izquierdistas más o menos moderados a los de extrema izquierda. Entre estos últimos destacaba la manifestación convocada por la Asamblea del Pueblo Unido (APU), brazo político del grupo terrorista gallego "Ejército Guerrillero" muy cercano a Jarrai y estrechamente vigilado por la policía.
Con motivo de esa primera convocatoria falangista en la capital de Galicia, la APU plantó una amplia manifestación de boicot para protestar por la concentración falangista, situada en la Plaza de la Universidad. Previamente, los dirigentes separatistas habían tachado al acto falangista de "provocación", indicando la fantasiosa teoría de que detrás de FES-FEI se hallaban "manejos relacionados con los servicios secretos españoles" (sic). A pesar de las amenazas, más de una veintena de jóvenes camisas azules se presentaron en la plaza bajo un rígido control policial.
En los años siguientes, y como de costumbre, esta convocatoria registró más amenazas, alguna que otra manifestación de boicot y diversos enfrentamientos físicos con provocadores separatistas. Detrás de todos ellos se hallaba la APU, directamente apoyada por la izquierda batasuna vasca. Los hechos más graves se produjeron en 1994. Una numerosa manifestación convocada por dicho grupo se presentó en la Plaza de la Universidad después de que los falangistas ya hubieran rechazado, estaca en mano, otros ataques. El reparto de fuerzas -con ventaja numérica para nuestros enemigos- y la línea de defensa que había plantado los falangistas hacía prever una auténtica batalla campal. En el último instante, la plaza se llenó de furgones de los antidisturbios de la policía, que dividieron a falangistas e independentistas durante la hora escasa que duró el acto de FES-FEI. Dicho acto tuvo que desarrollarse ante los constantes gritos de insulto, amenaza y provocación de los separatistas, proferidos al amparo del cordón policial.
